¿Cómo Perdonar? Del Dicho al Hecho

Por cosas de la vida, por confiada, por no ser maliciosa, un día me encontré con la responsabilidad de pagar una gran deuda que no era mía. Obrando desde la buena fe, saqué un préstamo bancario a mi nombre pero en realidad era para un tercero. Esa persona desapareció sin dejar rastros y quedé debiendo mucho, mucho dinero. Ese individuo era mi marido en ese momento. No sólo me dejó con grandes deudas, sino que  además, me había convencido a mí, a toda mi familia y algunas amigas mías para que invirtiéramos en su proyecto, desapareciendo con todo el dinero que le habíamos entregado.

Al comienzo fue horrible, sentía que la situación era muy injusta y sí que lo era, pero quedarme en el papel de víctima no serviría de nada. La queja y el darme duro por lo confiada que fui, no me iba a ayudar a pagar la deuda ni a sentirme mejor. Así que decidí ir más allá y ver esta situación desde la óptica del aprendizaje.

Hoy quiero compartir con ustedes mi experiencia personal y contarles sobre algunas prácticas que he aplicado y que me han traído resultados muy satisfactorios.

Hablamos mucho de perdonar: perdonar es el mejor antídoto, perdonar no cambiará tú pasado, pero si tú futuro, perdonar libera, etc.…Pero, ¿cómo se hace para llegar a perdonar? Es es la gran pregunta y el verdadero desafío.

Para mí perdonar es cuestión de tiempo, comprensión y acción.

Tiempo: no se perdona de un día para otro, ni mágicamente. Es un proceso que lleva tiempo y que varía según cada persona y situación. Pero el famoso dicho “El tiempo lo cura todo”, es muy cierto, porque con el paso del tiempo vamos viviendo otras cosas y si hacemos bien el proceso, atraemos a nuestra vida eventos, personas y experiencias que nos ayudan a estar mejor y que nos devuelven la esperanza.

Así que paciencia, mucha paciencia, pero sobretodo confianza en que de verdad algún día llegará al corazón esa paz tan deseada.

Comprensión: todo lo que nos ocurre siempre tiene un sentido. Si vivimos las experiencias que nos pone la vida para conectar con nuestro potencial, muchas veces ignorado o dormido, nos sorprenderíamos de todo lo que somos capaces de hacer y resolver en situaciones límites. Lo importantes es poder focalizar la energía en la compresión y el aprendizaje que nos deja esa situación.

Sin embargo este proceso dispara muchos y variados sentimientos que deben ser expresados. Permítete llorar, usar la escritura como catarsis, o cualquier herramienta que te ayude a expresar y canalizar las emociones.

Luego, cuando ese mar agitado esté más calmado, podrás reflexionar sobre el aprendizaje y evaluar el proceso. Yo no digo que sea una tarea fácil, pero si es una tarea obligatoria para todo aquel que quiere estar en paz.

La acción: hay una frase en inglés que yo usé como motor en este proceso de trabajar el perdón: “Fake it, fake it, until you make it” que traducida sería “finge, finge hasta lograrlo”.

¡Cada vez que tenía que pagar el dinero mensual de la deuda, me daba una rabia inmensa! Al cabo de un tiempo decidí dejar de lado la victimización y la ira, trabajé mis emociones y me concentré en entender el tan famoso “para qué”.

Empecé por tratar de darle un significado diferente al dinero que pagaba, y aunque me resultara muy difícil, también me propuse con cada pago, agradecer el aprendizaje que esta situación me brindaba. Y fingí y fingí hasta que lo logré. Cambié de óptica y me dije que ese dinero que pagaba mes a mes, equivalía al costo de un doctorado para aprender a distinguir en quién confiar, cómo poner límites, descifrar las señales de la vida, a no ser tan confiada y a verificar muy bien todo antes de actuar.

Les quiero decir que cuando pagué la última cuota, mi nivel de rabia era mucho más leve que al principio. De verdad, sinceramente ya no me dolía tanto como al comienzo.

Algo pasó dentro de mí que me hizo comprender el fondo del proceso. Si bien sigo trabajando el perdón, sobretodo el perdón a mi misma, hoy siento mucha más paz en mi corazón y eso me da fuerzas para seguir avanzando en este camino.

Entender el “para qué” de las experiencias de la vida y agradecer por lo que nos pasa, nos ayuda a poder liberarnos del sufrimiento, rencor, ira y resentimiento que muchas veces sólo logran inmovilizarnos en esas situaciones dolorosas.

Si estás atravesando por alguna situación dolorosa que no has podido superar, no dudes en contactarme: aieletzo@yahoo.com

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Por consultas online-Skype: aieletzik // Whatsapp: +305 497 77 87

Por consultas personales- E-mail: aieletzo@yahoo.com // Celular: +305 497 77 87

6 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Elida dice:

    Me encantó el artículo. Muy bien explicado.

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  2. Katerine dice:

    Muchas gracias por compartir tu experiencia de aprendizaje. También te felicito porque lograste un artículo claro, concreto, valioso y bien escrito. Es verdaderamente refrescante encontrar información de calidad en la web.

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    1. Gracias!!! Por dejar comentario y por tus palabras!!!! Gracias a ellas logro inspirarme para seguir en éste nuevo camino!!

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  3. Ana Correa dice:

    Me llega este tema en este preciso momento de que me doy cuenta que mi esposo ha sido todo un mentiroso, y todo aquello que acarrea muchas situaciones . Yo aqui echandome la culpa por no saber elejir , etc etc etc No es facil

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    1. Ana si quieres mandame tu mail y te mando info que quiero leas

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